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Maestros de la restauración del videojuego: el delicado arte de dar nueva vida a los clásicos atemporales
Cultura

Maestros de la restauración del videojuego: el delicado arte de dar nueva vida a los clásicos atemporales

Los videojuegos son obras de arte y, como tal, a veces han de ser restaurados para preservar su legado. Un empujoncito visual por aquí, una actualización en lo jugable por allá o, llegado el caso, una puesta a punto integral cuyo precio a pagar no sea aquello que lo hizo especial. Un proceso delicado que tiene su arte, su ciencia y -por lo general- requiere de un talento especial.

Partamos de algo esencial: tenemos claro que clásicos del calibre de Super Mario Bros. o Street Fighter II siguen aguantando el tipo décadas después. De hecho, ambos juegos forman parte de la propuesta jugable de los sistemas actuales a través de Nintendo Switch Online y otro como parte del Street Fighter Anniversary Collection respectivamente. En los dos casos, por cierto, con diferentes extras y gráficos adaptados a las pantallas actuales.

Es más, conviene recordar que incluso los icónicos sprites de Mario y Chun-Li fueron redibujados hace más de una década en Super Mario All Stars y Super Street Fighter II Turbo HD Remix. Aunque, claro, la nostalgia que emanan sus píxeles originales sigue siendo imbatible para millones de fans.  Por ello, las mejoras actuales de los títulos clásicos han requerido un grado especial de sutileza.

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Dicho lo cual, y como deja patente la revisión de DOOM 64, donde más se nota que el paso del tiempo no trata igual a todos los videojuegos es en los clásicos que hacen uso de modelos y escenarios tridimensionales, generando un estado de retrorotura  (término acuñado por nuestro compañero ) en el jugador que, en los casos más notorios, pueden derivar en una decepción capaz de romper con nuestra nostalgia.

Por suerte para todos, la amplia propuesta de juegos actuales se complementa con ofrecer una merecida segunda oportunidad a los clásicos de ayer y de siempre. Y ahí es donde entran en juego (nunca mejor dicho) los maestros de la restauración del videojuego. Estudios especializados que, como la RAE, limpian y dan esplendor a las obras de arte de nuestras consolas y PCs.

La nostalgia se escribe con tres erres: el remake, el remaster y la reedición

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Existen diferentes vías para volver a insuflar vida a un clásico. O, directamente, resucitarlo. Una de ellas, la más ambiciosa, es proceder con un reboot (reinicio) y hacer borrón y cuenta nueva con lo hecho hasta el momento. Como, por ejemplo, el caso de Tomb Raider y la reconstrucción total del personaje y trasfondo de Lara Croft.

También es posible dar un paso intermedio, como ocurre con las sagas God of War, Metroid Prime o The Legend of Zelda. Juegos que evolucionan y se reinventan a través de títulos que sirven de puntos de inflexión, sin que eso suponga tener que partir desde un lienzo en blanco, lo cual tiene sus propias ventajas.

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En nuestro caso, nos vamos a centrar en las otras opciones. Es decir, los delicados procesos para restaurar, reimaginar o directamente redescubrir esos juegos que nos cautivaron en el pasado, tomando como referencia absoluta y guía el juego original desde un punto de vista todavía más concreto: el de sus responsables. Palabra que , dado el caso, les sienta como anillo al dedo.

Los remakes. O, cuando la nueva versión y la clásica se complementan entre sí

Los remakes de Final Fantasy VII y Resident Evil 2 han sido objeto de deseo y especulación durante años. Mucho antes de que se anunciasen. Lo suficiente como para hacernos levantar del asiento de un brinco cuando se hicieron oficiales. Sobre todo, si la ambición con la que son desarrollados iguala aquella que nos voló la cabeza hace más de dos décadas.

Los ambiciosos gráficos digitalizados que nos impresionaron en la primera PlayStation no han perdido su fuelle. Sin embargo, la realidad es que experiencias de tan enorme calado corrían el riesgo de convertirse en juegos de nicho. Juegos destinados a los coleccionistas, los nostálgicos, los amantes de los clásicos y aquellos que echan de menos el sistema de control tipo-tanque de Capcom.

Así, tanto Square Enix como la compañía del Blue Bomber, por poner dos ejemplos, decidieron conservar la esencia de sus juegos más queridos y, de paso, extender su legado a las próximas generaciones. Invitando a los fans a redescubrirlos y, en un mismo movimiento, dando un nuevo valor a los originales.

Ofreciendo la suficiente cantidad de ajustes jugables y visuales como para alcanzar otro hito: que ambas versiones del mismo juego, la clásica y la actual, se complementen entre sí.

Grezzo y los ases bajo la manga de los clásicos de Nintendo

Da igual cuando fuesen lanzados, los juegos de Nintendo conservan su valor y su encanto de manera atemporal. Se diseñan para ser así. Sin embargo, estas últimas generaciones han puesto a la Gran N en una situación peculiar: varios de sus títulos clave tendrían que adaptarse a las pantallas en 3D y la alta resolución. 

Un desafío a la hora de extender la vida de sus clásicos que Grezzo y otros estudios cumplieron con creces.

Desde los remakes de Ocarina of Time y Majora’s Mask hasta las versión HD de Twilight Princess elaborada por Tantalus Media. Pasando por una versión hecha a medida de Luigi's Mansion para Nintendo 3DS bastante resultona. En algunos casos restaurando por completo el trabajo original, en otras desarrollando assets nuevo que se integran perfectamente en la experiencia. Incluso sacando partido de las funcionalidades exclusivas.

Eso sí, el trabajo de Grezzo con The Legend of Zelda: Link’s Awakening merece una mención aparte: el estudio de Shibuya convirtió los modestos píxeles de Game Boy en una experiencia que parecía un diorama con vida propia, trasladando con arte y talento el encanto original de un Zelda que acabó siendo uno de los pilares de la saga.

Bluepoint Games, los maestros de la restauración en PlayStation

Sony ha encontrado un aliado de ensueño a la hora de dar nueva vida a sus clásicos esenciales: Bluepoint Games no solo ha cargado con la responsabilidad de relanzar las sagas de God of War o Uncharted en sistemas de siguiente generación, sino que ha demostrado una sensibilidad y grado de compromiso con producciones niponas sin precedentes, como Metal Gear Solid HD Collection o Gravity Rush Remastered.

Un trabajo que requiere una labor casi artesanal, mejorando las texturas, unificando la calidad en el caso de los recopilatorios y actualizando pieza por pieza los modelos, escenarios y elementos artísticos y de interfaz sin que eso suponga romper ni desviarse del trabajo de Naughty Dog, Konami o el Japan Studio de Sony.

Sin embargo, donde de verdad ha sabido lucirse Bluepoint Games ha sido con la versión para PS4 de Shadow of the Colossus. Si bien conocían en profundidad la celebrada aventura del Team Ico a través de su reedición en HD para PS3, el nivel de mimo y detalle alcanzado en su revisión actual es para quitarse el sombrero, siendo mucho más que un sencillo salto visual.

¿Lo mejor? El estudio afincado en Texas se encuentra actualmente trabajando en otro gran título para PlayStation, y estamos deseando ver con qué nos sorprenderá. Por lo pronto, la renovada aventura de Wander ha dejado el listón bastante alto.

Nightdive Studios y Digital Eclipse. Objetivo: preservar todo el encanto original

Hasta ahora hemos hablado de dar un salto de calidad palpable a la hora de regresar a un clásico. Sin embargo, otras veces el desafío se encuentra en ser lo más fieles al título original sin renunciar a la alta resolución o el formato panorámico. Y ahí es donde entra en juego el estilo de restauración de Nightdive Studios o Digital Eclipse.

Nightdive Studios se ha consolidado a la hora de recuperar clásicos mientras publicaba sus propios proyectos, incluyendo remasters de Turok: Dinosaur Hunter,  Turok 2: Seeds of Evil, Forsaken, System Shock y, más recientemente, DOOM 64 preservando con rigurosidad la esencia de los clásicos.

Y ahí no acaba la cosa: entre sus futuros planes podemos esperar revisiones de Shadow Man y el clásico Blade Runner de Westwood Studios.

Por su parte, Digital Eclipse es el denominador común detrás de los grandes recopilatorios de los sistemas de 8 y 16 bits, así como las recreativas: el Eclipse Engine no solo asimila el software original, sino que lo adapta a los sistemas actuales (y futuros) añadiendo más resolución, más opciones visuales e incluso extras como la opción de rebobinado.

Un proceso casi artesanal avalado por una tecnología que está presente y luce de escándalo en juegos como The Disney Afternoon Collection, Street Fighter 30th Anniversary Collection, Disney Classic Games: Aladdin and The Lion King, Mega Man Legacy Collection o SNK 40th Anniversary Collection.

Vicarious Visions,  Dotemu y Double Fine: haciendo que lo clásico luzca como nuevo

Hay clásicos que son perfectos tal y como son y lo único que necesitan son una puesta al día visual. Una realmente notoria. Un ejemplo de ello lo tenemos en cómo, tras años lanzando nuevos juegos de Crash y Spyro, Activision consiguió devolver a los iconos de la primera PlayStation a su gloria original resucitando los clásicos con el aspecto que tendrían si fuesen lanzados en los sistemas actuales.

La clave para conseguirlo, además del factor nostalgia, fue el trabajo y mimo que Vicarious Visions y Toys for Bob pusieron a la hora de rediseñar cada pedacito de los juegos clásicos sin alterar ninguno de los elementos originales. Eso sí, aprovechando para regalar a Crash y Spyro animaciones dignas de los largometrajes de Disney y Pixar.

Los juegos de Dotemu siguen la misma premisa pero la llevan a cabo desde un punto de vista mucho más artesanal, atreviéndose a redibujar a mano y con un gusto exquisito los icónicos sprites de Windjammers o Wonder Boy: The Dragon's Trap.

DB

Es más, en el caso de Wonder Boy es posible recuperar los gráficos de Master System con un sencillo botón, siendo una conversión perfecta. Y lo mismo ocurre con las aventuras clásicas de LucasArts cuyos remasters llevan la firma de Double Fine, como Grim Fandango o Day of the Tentacle.

Eso sí, los remasters de Double Fine no solo cuentan con un aspecto más nítido y cuidado, lo bueno de que estas aventuras gráficas clásicas vuelvan a manos de sus creadores originales es que además de darle un impulso directo a su visión artística, también se recompensa a sus fans con unos impagables comentarios cargados de anécdotas de desarrollo.

La retrocompatibilidad le sentará muy bien a nuestros juegos

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Nuestro repaso estaría incompleto si no tuviésemos en cuenta el siguiente gran paso a la hora de dar el salto de calidad de los juegos actuales: las actualizaciones y mejoras que acompañan a la propia retrocompatibilidad de Xbox y que, según promete Sony, también veremos en PS5.

Podría parecer que la mejora de calidad visual o jugable ocurre de manera automática, por el mero hecho de ejecutar un título concreto en un hardware más versátil o con mayor capacidad técnica. Sin embargo, existe un trabajo detrás que debe ser reconocido.

No solo estamos hablando solo de un necesario testeo que se traduzca en algo tan básico como una transición impecable entre sistemas de distintas generaciones, sino también de cómo existe un interés en ofrecer mejoras en aspectos concretos a través de actualizaciones, parches y paquetes de mejoras.

Así, juegos como Halo 3, pueden lucir todavía mejor en Xbox One X, y está previsto que la siguiente generación de consolas saque todavía más partido a esta ventaja.

Con motivo de esto, Microsoft ha establecido un sistema al que denomina Smart Delivery que permitirá que la adquisición de un juego de Xbox clásica, Xbox 360, Xbox One o Xbox Series X, incluya la versión actualizada y mejorada según el sistema en el que vayamos a jugar. Y lo mismo se aplicará a juegos de terceros como The Witcher III o el clásico Red Dead Redemption.

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